El viento se llevo ese mágico y ordinario día.

La vi ese día lluvioso. Ella estaba cerca a un hotel en el centro de Lima. Creo que los dos estuvimos en ese hotel en algún momento del día, aunque quizás es mi mente que juega conmigo. Pero desde ese momento mi vida ya no es igual. Ya no recuerdo si existieron días en que no la amara. Creo que no quiero que exista nada sin ella.

Minihistoria, 2013